En resumen: Según las experiencias personales de Tom Kerridge, Meera Sodha y Helen Goh, un niño puede sentirse atraído por la preparación de la comida, la posibilidad de elegir sus acompañamientos o la forma del plato adaptada a sus preferencias. Sus ejemplos no garantizan que el niño pruebe un alimento nuevo.
- Tom Kerridge dice que su hijo Acey, según él, es más propenso a comer cuando ayuda con el kebab o arma su propia pizza.
- Meera Sodha combina sabores nuevos con ingredientes conocidos y, en el caso del falafel, ofrece a los niños su propia selección de acompañamientos.
- Sodha describe ofrecer repetidamente tomates cherry a Arya como una experiencia personal, no como un método universal.
- Helen Goh adapta la forma del pollo y el brócoli a las diferentes preferencias de Sam y Jude.
- Goh les dice a los niños qué contiene la comida y no esconde las verduras.
El pequeño Acey, de diez años, ensarta pimientos en un kebab y arma su propia pizza. Su padre, el chef Tom Kerridge, dice que entonces es más probable que su hijo se anime a comer. Así, cuando el niño ayuda a cocinar, puede ganar espacio para participar y decidir sobre parte de la comida; según las experiencias de estos chefs, a veces esto fomenta su disposición a probar. Sin embargo, no es un resultado garantizado ni una regla válida para todas las familias.
Según las experiencias personales de Tom Kerridge, Meera Sodha y Helen Goh, un niño puede sentirse atraído por la preparación de la comida, la posibilidad de elegir sus acompañamientos o la forma del plato adaptada a sus preferencias. Sus ejemplos no garantizan que el niño pruebe un alimento nuevo.
¿Qué puede cambiar cuando el niño ayuda a cocinar?
El niño puede participar en la preparación, elegir sus propios acompañamientos o recibir la comida en una forma que prefiera. Tom Kerridge, Meera Sodha y Helen Goh describen estas opciones a través de sus propias experiencias familiares. Sus historias muestran diferentes enfoques, no una guía probada que deba funcionar con todos los niños.
¿Cómo involucra Tom Kerridge a su hijo Acey en la comida?
Tom Kerridge describe que Acey suele interesarse más por la comida en cuya preparación ha participado. Entre sus ejemplos se incluyen ensartar pimientos en un kebab y montar su propia pizza. Kerridge dice que en esos momentos es más probable que su hijo se coma la comida. Su experiencia no significa que la participación elimine automáticamente la aversión a la comida ni que dé el mismo resultado en otra familia.
Acey también se prepara batidos de mango congelado y piña con leche de coco y de vaca. Kerridge menciona que su hijo come manzana cortada, aunque no siempre la pida él mismo. Estos ejemplos no se refieren solo a sabores desconocidos: también muestran que un niño puede mostrar interés por una comida que conoce cuando puede participar en su preparación o presentación.
Kerridge también describe una comida familiar de fin de semana en la que hay varias opciones sobre la mesa y cada uno elige. Acey no toma de la ensalada, pero le gusta mojar pan caliente en aceite de oliva. En su relato no se trata de que el hijo coma todo lo que comen los demás, sino de que tenga la oportunidad de elegir entre lo que se ofrece.
Kerridge habla de su hijo Acey, de diez años, y lo describe como un comensal selectivo; esta experiencia la cuenta en un contexto personal. The Guardian presenta a Acey como un niño de diez años. Kerridge también expresa su convicción de que casi todos los niños son quisquillosos con la comida; es su punto de vista, no una regla demostrada de forma general. En una entrevista con The Guardian, habla de su propia creencia de que los niños suelen ser quisquillosos con la comida.
¿Cómo ofrece Meera Sodha nuevos sabores junto con los conocidos?
Meera Sodha describe cómo ha cambiado la relación de sus hijos con la comida. Arya tiene nueve años y Yogi seis. Arya solía preferir platos de colores claros, y más tarde se aficionó a sabores más picantes. Yogi también se fue abriendo poco a poco a nuevos alimentos, aunque algunos platos desconocidos podían alterarla. Las experiencias de Sodha recuerdan que las preferencias pueden cambiar y que los niños de una misma familia no tienen por qué reaccionar igual.
Con el falafel, cada uno puede elegir sus propios acompañamientos. Sodha explica que así los niños sienten que pueden adaptar la comida a su gusto. No tienen que aceptar todos los sabores ofrecidos en una combinación fija. Es un ejemplo concreto de elección en la comida, no una promesa de que el niño probará el falafel o le gustará.
Cuando Sodha presenta un plato nuevo, lo combina con ingredientes que sus hijos ya conocen. Con los panes naan con paneer, mango y lima, les recordó que les gustan esos ingredientes. Añadió las especias poco a poco y, en la siguiente preparación, aumentó la cantidad en un cuarto de cucharadita. Este detalle forma parte de su experiencia personal; no es una receta ni un método universal para las familias.
Sodha también advierte sobre las etiquetas. Si un niño escucha repetidamente que es quisquilloso, puede llegar a adoptar esa etiqueta. Ella misma fue etiquetada de quisquillosa en su infancia, pero, en retrospectiva, siente que su percepción del sabor era sensible. Su historia apoya la prudencia al nombrar las preferencias infantiles: lo que un niño rechaza ahora no tiene por qué definir su relación con la comida para siempre.
Con los tomates cherry, Sodha sugería a Arya que probara uno cada año. Cuando Arya los probó, se comió tres. Es una experiencia concreta de ofrecimiento repetido y sin presión, no una prueba de que el mismo enfoque funcione con todos los niños. Con ello, Sodha no dice que haya que convencer u obligar al niño a probar.
¿Por qué Helen Goh adapta la comida a las preferencias de sus hijos?
Helen Goh habla sobre los diferentes gustos de sus hijos Sam (15) y Jude (11). Sam prefiere el brócoli crujiente, mientras que Jude lo prefiere más blando, cocinado durante más tiempo. En su ejemplo, no solo importa qué verdura está en el plato, sino también su textura.

Las diferencias también se manifiestan con la carne de pollo. A Sam le gustan las pechugas de pollo cortadas envueltas en tortilla de trigo, mientras que Jude elige el muslo con piel. Goh prepara el pollo teniendo en cuenta sus diferentes preferencias. Su declaración no significa que la familia deba preparar siempre varias versiones de la comida; muestra que los niños pueden preferir el mismo ingrediente en otra forma.
Goh no esconde las verduras en la comida y les dice abiertamente a los niños qué contiene el plato. No quiere que la comida se base en una mentira. Es su manera de comunicarse con los niños sobre la composición de la comida, no una recomendación profesional general. La parte proporcionada de su declaración termina en medio de la descripción de otro plato, por lo que su continuación no se puede completar con suposiciones.
¿Qué podemos aprender de estas experiencias?
El Acey de Kerridge ayuda con el kebab y arma su propia pizza; Sodha ofrece acompañamientos propios para el falafel y combina sabores nuevos con conocidos; Goh tiene en cuenta las diferentes ideas de sus hijos sobre la textura y nombra abiertamente los ingredientes. El punto en común no es un método garantizado, sino el respeto a que los niños pueden aceptar la comida de maneras distintas y que sus preferencias pueden cambiar.
Estos ejemplos pueden leerse como inspiración para involucrar al niño de forma sencilla en la preparación o para darle la opción de elegir parte de la comida. Sin embargo, las declaraciones de los chefs no ofrecen instrucciones concretas sobre cómo acceder de forma segura a la superficie de trabajo ni criterios para elegir un taburete de cocina. Tampoco prometen que ayudar a cocinar resolverá la selectividad alimentaria ni garantizará que prueben la comida.
Conclusiones clave
- Tom Kerridge dice que su hijo Acey es más propenso a comer cuando ayuda a preparar el kebab o arma su propia pizza.
- Meera Sodha combina sabores nuevos con ingredientes conocidos y, con el falafel, ofrece a los niños su propia selección de acompañamientos.
- Sodha describe ofrecer tomates cherry a Arya repetidamente como una experiencia personal, no como un método universal.
- Helen Goh adapta la presentación del pollo y el brócoli a las diferentes preferencias de Sam y Jude.
- Goh les dice a los niños qué contiene la comida y no esconde las verduras.
Consejos prácticos
- Como ejemplos de participación, Tom Kerridge menciona ensartar pimientos en el kebab y armar su propia pizza.
- Con el falafel, los niños pueden elegir sus propios acompañamientos, siguiendo el ejemplo de Meera Sodha.
- Sodha combina la comida nueva con ingredientes conocidos y añade las especias gradualmente.
- Helen Goh tiene en cuenta si sus hijos prefieren el brócoli crujiente o más suave.
- La fuente no proporciona instrucciones específicas de seguridad para la superficie de trabajo ni criterios para elegir un taburete de cocina.
Empieza con la opción de elegir
Las experiencias de los chefs ofrecen ideas concretas para la participación, como armar su propia pizza o elegir los acompañamientos. Tómalas como ejemplos personales, no como una guía garantizada.
